De acuerdo al informe de la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM) a mayo de este año, hay 194 conflictos sociales en todo el Perú, de los cuales 80 (41%) casos están ligados a la actividad minera. Por otro lado, se sabe que hay un importante número de pr
oyectos mineros en su etapa de exploración con altos riesgo de generar nuevos conflictos dado que muchos de ellos no tienen la licencia social o están en proceso de negociación.
Se dice frecuentemente que la minería es el principal eje desarrollo económico del país. Lo dicen los empresarios mineros, los políticos y cada gobierno que sube al poder. Sin embargo, las respuestas tanto del gobierno, como de las empresas mineras para encarar las causas de los conflictos han sido siempre tardías y desacertadas. Faltan soluciones creativas.
 
La reciente conferencia (9 de julio de 2019) acerca de los conflictos sociales en las Bambas, organizada por un colectivo de estudiantes sanmarquinos de la Facultad de Ciencias Administrativas, nos ha permitido desarrollar el concepto de creación de valor compartido en el sector minero. La propuesta consiste en desarrollar políticas y prácticas empresariales que mejoren la competitividad y la productividad de las empresas a la vez que ayudan a mejorar las condiciones económicas y sociales en las comunidades donde desarrollan su actividad productiva. La creación de valor compartido se enfoca en identificar y expandir las conexiones entre los progresos económicos y social de los grupos de interés (stakeholders).
 
Desafortunadamente, el concepto de valor compartido aún no forma parte de las políticas y estrategias de intervención social en la inmensa mayoría de empresas mineras que operan en el Perú. Las comunidades aledañas son los stakeholders directamente afectados por la actividad minera, por tanto, es obligación de la empresa maximizar sus impactos positivos y minimizar los negativos. Está de más recordar que una empresa sólo puede sobrevivir si es económicamente viable, ambientalmente sostenible y socialmente responsable.
 
En el marco de la filosofía de valor compartido que proponemos, el accionariado comunal, puede ser la estrategia que permita alentar a las comunidades a tener mayor interés en la actividad minera y crear valor de manera conjunta entre la empresa y la comunidad. Afortunadamente hay experiencias positivas en este sentido que deben ser consideradas como referentes (Un amplio desarrollo de esta propuesta puede verse en: www.alejandronarvaez.com).

logoiiee

Número de Visitas
294226